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lunes, 5 de octubre de 2015

Tejiendo en miniatura

Hola!!! Estas semanas he estado muy atareada haciendo compras para la llegada de mi pequeña, incluyendo su ropita. Cuando he empezado a comprar prendas en miniatura me han entrado unas ganas enormes de tejerle también ropita y he acabado dos conjuntos muy diferentes entre sí. 
El primero es muy colorido y alegre, tejido con un material matizado que va cambiando de color.  Es el modelo Belice de Katia. El tamaño del vestido es para una talla un mes aproximandamente. Lo bueno de la manga raglán es que el patrón es fácil de adaptar a más talla haciendo más vueltas de sisas, mangas y falda. No hay que modificar los puntos montados y el inicio de la labor a no ser que hagamos una prenda mucho más grande.



Se necesitan 100 g de lana belice de Katia u otra de grosor similar.
Agujas de 3.5 mm
Marcadores de puntos (opcional)
Aguja lanera finita.
Seis botones.
Empezar montando 46 puntos.
1ª vuelta: tejer todos los puntos al derecho
2ª vuelta: primer y último punto al derecho, resto al revés, trabajar de la siguiente forma:
Tejer 8 puntos, hacer una hebra, tejer un punto y hacer otra hebra. Abreviatura: 8p 1h 1p 1h
Tejer 5 puntos, hacer una hebra, tejer un punto y hacer otra hebra. 5p 1h 1p 1h
Tejer 16 puntos, hacer una hebra, tejer un punto y hacer otra hebra. 16p 1h 1p 1h
Tejer 5 puntos, hacer una hebra, tejer un punto y hacer otra hebra. 5p 1h 1p 1h
Tejer 8 puntos, hacer una hebra, tejer un punto y hacer otra hebra. 8p 1h 1p 1h
Quedan 54 puntos

De este modo hemos dividido la prenda en espalda izquierda, manga izquierda, delantero, manga derecha y espalda derecha. En esta vuelta yo pongo un marcador de puntos después de la primera hebra de cada parte. Así no me equivoco.
3ª vuelta: tejer todos los puntos del derecho, cogiendo las hebras por detrás para tejerlas retorcidas y que no quede agujero.
4ª vuelta y todas las pares: primer y último punto al derecho, resto al revés, trabajar de la siguiente forma:9p 1h 1p 1h 7p 1h 1p 1h 18p 1h 1p 1h 7p 1h 1p 1h 9p 1h 1p 1h.
Quedan 58 puntos.
5ª vuelta igual que la tercera y todas las impares
6ª vuelta y todas las pares: seguir trabajando igual (aumentando ocho puntos en cada vuelta) hasta alcanzar 8,5 cm (unas 30 vueltas en total) .
Ahora dejamos en espera el delantero y las dos espaldas (yo guardo los puntos en unas agujas especiales que son como un imperdible)
Mangas:
Retomamos los puntos que tiene y montamos 2 puntos más a cada lado. Tejer una vuelta al derecho y otra al revés menguando un punto a cada lado cada 4 vueltas. Cuando la manga tiene 14 cm desde el escote tejer cuatro vueltas al derecho y cerrar.
Falda:
Recuperar los puntos que tenemos en espera y montar entre cada delantero y cada espalda cuatro puntos más. Tejer una vuelta del derecho y otra del revés unas 60 vueltas (24 cm desde el escote) aumentando un punto a cada lado delante y detrás cada 6 vueltas. Terminar con 8 vueltas al derecho.
Armado: 
Coser las mangas. Retomar los puntos del trasero izquierdo y hacer varias vueltas de punto bobo repartiendo seis ojales (para hacer un ojal, se hace una hebra y se tejen a continuación dos puntos juntos y en la siguiente vuelta se tejen las hebras sin retorcer, de modo que sale un agujerito por el que entra el botón). Coser los botones.

Botitas:
Con agujas de 3 mm para que queden con más cuerpo. Igual que en el vestido, los aumentos se hacen con una hebra en una vuelta y cogiéndola por detrás para tejerla en la siguiente.
Montar 32 puntos.
1ª vuelta: tejer todos los puntos del derecho.
2ª vuelta: tejer 1 punto, echar una hebra, tejer 14 puntos, hebra, tejer 2 puntos, hebra, tejer 14 puntos, hebra, tejer 1 punto. Nos quedan 36 puntos.
3ª vuelta: tejer todos los puntos del derecho.
4ª vuelta: 2p 11h 14p 1h 4p 1h 14p 1h 2p. Nos quedan 40 puntos.
5ª Vuelta: Igual que la vuelta tres.
6ª vuelta: 3 p, 1h, tejer 14 p, 1h tejer 6 p, 1h tejer 14 p, 1h tejer 3 p. Nos quedan 44p.
7ª vuelta: Igual que la vuelta tres.
 8ª vuelta: tejer 4 p, 1h 14 p, 1h 8 p, 1h 14 p, 1h 4 p. Nos quedan 48 p.
9ª vuelta: Igual que la vuelta tres.
10ª vuelta: tejer todos los puntos del derecho.
11ª vuelta: tejer todos los puntos del derecho.
Con esto hemos tejido la suela. Yo aquí cambié de color, como la lana tenía tres tonos y quería asegurarme de la simetría de las dos botas corté el hilo y cambié al color lila. Si la lana es del mismo color no es necesario cortar.
12ª a 17ª vueltas: tejer una vuelta del derecho y una del revés.
18ª vuelta: 15 p cuatro disminuciones 2p cuatro disminuciones 15 p. Nos quedan 40 puntos.
19ª: tejer todos los puntos del revés.
20ª: tejer todos los puntos del derecho.
21ª: del revés 13p 3 disminuciones, 2p, 3 disminuciones, 13 p. Nos quedan 34 puntos.
22ª: tejer todos los puntos del derecho.
23ª: tejer todos los puntos del revés.
24ª: tejer 9 puntos del derecho, cerrar 16 puntos y tejer otros 9 puntos.
Dejar los puntos en espera y coser la botita.
Botita izquierda:
Retomar los 18 puntos (menos los dos centrales que se habrán quedado por dentro de la costura) montando 19 puntos antes de éstos y 3 después para hacer el tobillo. Tejer 12 vueltas del derecho haciendo dos ojales en el extremo más largo, uno en la vuelta cuatro y otro en la vuelta ocho. Cerrar.
Botita derecha:
Retomar los 18 puntos (menos los dos centrales que se habrán quedado por dentro de la costura) montando 3 puntos antes de éstos y 19 después para hacer el tobillo. Tejer 12 vueltas del derecho haciendo dos ojales en el extremo más largo, uno en la vuelta cuatro y otro en la vuelta ocho. Cerrar.
Coser los botones y rematar las puntas.

Paciencia porque parece muy difícil pero no lo es en absoluto. Sólo seguir las instrucciones. 


El segundo conjunto es más clásico. Lo he tejido con el mismo patrón pero con agujas del 2,5 y lana amore de oso blanco, en gris perla. A diferencia del primer vestido, he tejido todas las vueltas del derecho (lo que se llama punto bobo o santa clara) excepto la parte de la cintura, en la que he hecho un calado para meter una cinta alternando una hebra y dos puntos juntos, y la parte de abajo y del puño que lleva un punto de ondas. El punto de ondas está tejido igual que el punto pavo real pero todas las vueltas van al derecho. Puedes ver un vídeo de cómo hacerlo aquí.
Los zapatitos también son unos patucos clásicos. El patrón está en este enlace.

Y hoy estoy casi terminando otro. Qué ilusión, estoy motivadísima tejiendo prendas para mi peque. Y esta mañana lluviosa, con una taza de café al lado, todavía más.
¿Te animas a tejer conmigo?

Besitos!!!

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lunes, 18 de agosto de 2014

Ensayo-error: sandalias playeras

Hola!!! Este proyecto es un tutorial a medias. Hice tantas pruebas e intentos que, al final, me faltan fotos de los pasos importantes. Espero dejar claro el proceso en la explicación y, si tienes alguna duda, puedes consultarme cualquier cosa por correo electrónico.
El origen de este proyecto está en las famosas chanclas ipanema. Me encantan sus colecciones pero enseguida se agotan los modelos que me gustan, tanto en tiendas físicas como en tiendas on line. Como no las encuentro ipanema busco algún otro modelo que me guste, pero también es difícil porque las prefiero con un poco de cuña y no completamente planas. Aquí empieza la odisea. Parece que la plataforma conlleva el mal gusto... Después de mucho mirar y poco comprar encontré este par (y otro parecido que está a la espera de su transformación) en un bazar chino y a un precio muy interesante así que... a transformarlas!
 Primero lo intenté tiñéndolas de marrón. Quedaron en color caldera pero las tachuelitas doradas no me gustaban y el ancho de las tiras tampoco...
 Segundo intento: recorté las tiras por la mitad. Tampoco quedaron muy bien. Las tiras eran demasiado gruesas y los bordes no quedaban muy bien.
 Corté por lo sano... Lo siento, no hay foto de este paso. Corté del todo las tiras dejando sólo la central, por la que pasa el dedo. Con un cordón encerado color chocolate (procedente de los típicos cinturones de macramé) hice unas tiras nuevas pinchándolo en la suela por las hendiduras en las que se insertaban las tiras. Para fijar los cordones a la suela rellené con cola termofusible las uniones y quedó muy fuerte.
A continuación busqué el arsenal de abalorios y lentejuelas para decorar unas sandalias tan espartanas. Después de mirar por la red decidí hacer unos motivos circulares de abalorios que decoraran el centro de la sandalia.

 Para hacerlos, recorté en fieltro marrón los círculos, marqué el centro y fui uniendo abalorios desde una cuenta central, haciendo círculos de cuentas alrededor, hasta alcanzar el diámetro deseado. Una vez conseguido, es importante reforzar la unión de las cuentas al fieltro con muchas puntadas ya que el motivo está sometido a muchos roces y se puede estropear con facilidad.
 Y éste es el resultado. Después de usarlas dos semanas hay muchas cosas que cambiaría, pero estoy contenta con el resultado y este rodaje me servirá para pulir los errores en el próximo par.  
No son Ipanema ni tampoco se parecen. Son diferentes a todas y por eso me encantan. ¿Te gustan? Espero que sí!

Feliz semana. Besitos!
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martes, 3 de junio de 2014

La revolución del zapatero: renovación primaveral

Tal y comenté en mi última entrada, me ha entrado una especie de "fiebre" recicladora de sandalias. Y aquí está el trabajo realizado.


Les ha tocado el turno a estas sandalias de trenzas, porque hace ya unos días saqué la conclusión de que ya no daban más de sí... 


Destrozadas, pero destrozaditas!!! Me ha costado mucho aceptarlo porque son tan cómodas...


Y de las muchas ideas que me rondaban por la cabeza, dejando por una vez de lado el crochet, me encantaban estas preciosidades que me sirvieron de inspiración:

Obviamente, no era mi intención copiar el modelo, pero sí la idea de utilizar el nudo plano del macramé para realizar las tiras nuevas de mis sandalias.
Lo primero que hice fue descoser la costura que sujetaba la suela a la plantilla y las tiras. Al hacerlo me quedaron unas perforaciones en la suela que perfectamente podía aprovechar después.


Como las plantillas estaban tan estropeadas, utilicé unas nuevas que corté a medida y forré con un tejido estampado de los muchos que tengo para mis aplicaciones y bordados. De este paso no he hecho más fotos porque se hace igual que en este tutorial.


Así quedaron las plantillas ya forradas y superpuestas a las suelas de las sandalias. 


Y ahora toca hacer el empeine. Yo no sé cómo se llaman estas cintas exactamente. Se parecen al ante, pero son sintéticas. Las venden en mercerías, tiendas de materiales para bisutería y bazares.Existe una gama de colores amplísima. Yo ya las utilicé para personalizar un cardigan hace algún tiempo.



El nudo plano de macramé es algo muy sencillo. Existen muchos tutoriales en la red, en youtube o en fotos paso a paso, como éste, éste o éste. Como mi intención era coser la tira obtenida a la suela de la sandalia, opté por poner en el interior del nudo plano un cordón de algodón doble, que es fácil de pinchar con las agujas. Para sujetar el trabajo me apoyo en un viejo tablero de corcho con chinchetas.


 En total realicé cuatro tiras, dos de catorce centímetros del tono claro y otras dos de 21 cm del tono oscuro.


 Y ahora viene la parte más entretenida. Primero, ubicar las tiras en la sandalia con alfileres y probar que entra bien el pie, sin apretar pero bien sujetas. Una vez elegido el lugar donde se van a coser, uní ligeramente las tres partes, suela, plantilla y tiras, con cola caliente. Lo justo para poder coserlas con comodidad, sin que se escaparan o se movieran. Aproveché las perforaciones de la suela para coser con un hilo grueso de color gris alrededor de toda la sandalia, poniendo atención a pinchar en los cordoncitos de algodón de las tiras varias veces para que quedaran bien sujetos. Para esto, yo recomiendo una aguja no muy gruesa (pasa mejor) y un pequeño alicate para empujar y tirar de la aguja cuando los agujeritos sean más estrechos. Y por supuesto, es imprescindible del dedal.


Quería poner una tira alrededor del tobillo, pero de momento se van a quedar así. Lo mismo cualquier día de estos edito la entrada para poner alguna modificación.


¿Te han gustado? ¿Y te atreves a intentarlo? Ya sabes que si tienes alguna duda puedes dejarme un comentario en la entrada o escribirme un email.

Pronto más!

Besitos!
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sábado, 31 de mayo de 2014

La revolución del zapatero: las sandalias pacientes

Pues sí... han esperado más de un año pacientemente su transformación. Son preciosas tal cual, pero tan estrechas en la puntera que sólo le servirían a alguien con el pie muy muy fino. Por eso las liquidaron y yo... aproveché la oferta.

Realmente tengo poco que tutorar en esta transformación. Es igual que ésta de hace unos meses, con la única diferencia de que la tira de la puntera tiene otro diseño, también en crochet, formada por dos filas de puntos altos rematados con una hilera de dos cadenetas un punto bajo pinchado un punto sí y uno no. Al talón también le he puesto este remate.





Coser las piezas a la sandalia terminada es lo más arduo, pero es necesario para que queden fuertes. Así han quedado terminadas.

Y así, al final, alcanzo objetivos este mes de nuevo, en el último momento. Con las nuevas transformaciones de sandalias me ha picado el gusanillo y he empezado a revolucionar de nuevo en ese mueble lleno de viejas glorias que todavía tienen muchos pasos que dar.

Feliz finde!!! Besitos!!!
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miércoles, 11 de diciembre de 2013

Los pies de Natalia crecen

Parece mentira, pero la benjamina de la familia ya tiene más de seis meses... así que en su primera Navidad va a disfrutar mucho y con ella todos nosotros. Hace dos años exactos tejí para Sara un gorro y unas botas en suave angora roja. A Natalia le sirve el gorro, pero las botas le vienen pequeñas. Es natural, Sara en esta época tenía cuatro meses y medio. Y su hermana tiene los pies mucho más grandes. Así que aquí están sus botitas nuevas.
El pequeño arbolito les va genial. Tanto que no sé si ponerle a la niña las botitas o llenarlas de caramelos!
El patrón de las botitas no lo tengo, entre otras cosas porque he ido improvisando, tejiendo y destejiendo hasta que he visto la forma y tamaño que me gustaban. Si reúno paciencia para dibujarlo lo subiré, pero ten en cuenta que el tamaño resultante dependerá del grosor de la lana y la aguja, así como de la tensión que le des al tejido. 

¿Quieres unas botitas como éstas? Puedes encargarlas por email al correo lohehechoyo@gmail.com
Besitos!

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domingo, 25 de agosto de 2013

De vuelta a los zapatos: sandalias de crochet inspiradas en Bimba y Lola

Hola! Después de algunos días desaparecida he retomado la revolución de mi zapatero. Hace ya un par de años que estas sandalias me robaron el corazón. Son preciosas, ¿verdad?


Es cierto que del diseño de estas sandalias al de las mías hay un abismo. Pero la inspiración crochetera me valía como reto para intentar mis propias sandalias "full crochet" (palabrejo que me acabo de inventar)


He utilizado como base unas esparteras rojas muy baratitas, esta vez nuevas a estrenar, que compré hace unas semanas en un mercadillo. Las tengo también en negro esperando su transformación. 

Estos son los materiales utilizados: un hilo llamado cuquillo, que me gusta especialmente por el brillo y el cuerpo que tiene. Es mucho más caro que el hilo de crochet de algodón pero vale la pena. Para darle cuerpo al crochet he usado esas arandelas que ves en la foto. Son arandelas de las de tornillería (las que se ponen entre el tornillo y la tuerca), mi aguja de crochet de 1,5 mm, una aguja lanera y unas tijeras. Además, aunque no aparece en la foto, he usado una cinta de falla de un cm de ancho y 30 cm de largo para dar más fuerza a la puntera de la sandalia.

Empecé por cortar la puntera. Este paso es necesario porque esta sandalia era estrechísima y mi pie no cabía en ella. Quizá por eso tenía ese supersuperprecio de ganga. Si me hubiese ajustado la hubiera forrado de crochet y tan ricamente.


Con el pie apoyado en la suela ya sin puntera medí la longitud necesaria para que mi pie redondito entrara en la puntera. 14 cm. Ese es el tamaño de las dos tiras de crochet que tengo que hacer. A mi se me ocurrió hacer una tira de círculos, pero admite cualquier diseño. Aquí está el gráfico. Son 19 puntos altos más tres cadenetas para subir alrededor de la anilla. He unido los círculos mientras los hacía, enganchando tres puntos altos a otros tres del círculo anterior.
Así queda la tira terminada. No he sacado fotos, pero a cada tira le cosí por detrás un trozo de cinta de falla con puntadas de dobladillo. La utilidad de la cinta es que el crochet no estire con el uso y siga manteniendo la forma.

Hay que presentar la tira en la sandalia y probar cómo queda, yo la sujeté con alfileres y metí el pie con cuidado para comprobar que ahora sí cabía... ; )


Esta parte es igualita que en mis sandalias marineras, coser al borde lo más fuerte posible.

 El talón era algo que estaba deseando y temiendo, porque no tenía ni idea de cómo hacerlo. Pero después de medirlo varias veces, por varios sitios, me di cuenta que tiene forma de arco. Así que, con el mismo diseño de puntos altos, empecé con 40 puntos y fui creciendo siete puntos por vuelta. En total hice cuatro y cuando lo probé por encima del talón me sorprendí de lo bien que encajaba. De todos modos, no importa si no encaja del todo porque con el crochet tenemos el juego de unos centímetros arriba o abajo ya que estira bastante.
Sujeté la pieza al talón con alfileres, lo mejor centrado que pude, y le cosí los bordes al zapato con puntaditas muy pequeñas, por todo el perímetro.


Una vez cosido, este era el aspecto.

Y aquí está una de las sandalias terminada. En esta foto se aprecia la cinta de falla que le puse por debajo a la puntera, que no es roja sino color "carne" para que, a través de los agujeros de los círculos, parezca que lo que se ve es el pie. Podría haberle forrado también la pulserita, pero implicaría buscar otra hebilla porque ya no cabría por esa. Como es roja y le va bien, la he dejado así. Ya las he usado y muy bien, cómodas y bien sujetas al pie.  

¿Qué te parecen? ¿Has transformado algún calzado radicalmente? Me encantaría que me lo enseñes. Además, como ya he dicho, tengo por ahí otras sandalias negras y unas esparteras de las clásicas naranja, así que me vendría bien una inspiración. ¿Se te ocurre cómo puedo transformarlas?

Aprovecha tus sandalias estos días. Es la prenda que más echo de menos durante el invierno... los colores, la variedad y la alegría de las sandalias de verano. ¿No te pasa a ti?

Hasta pronto y besitos!

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