viernes, 30 de mayo de 2014

Pintar textiles III: 50 sombras de dandelions

Y otra vez se me ha pasado un mes entero en blanco... 
Al menos, he terminado este proyecto que tenía a medias desde hace mucho tiempo. Mi primera camiseta "ombre". He visto muchas ideas de este tipo: en la calle, en las tiendas, en pinterest... tenía que animarme a probar y me apetecía combinar dos técnicas: pintar y bordar.
Partiendo de una camiseta blanca y básica, ya lavada para quitarle el apresto, voy a crear el efecto sombreado tanto en el cuerpo como en las mangas y voy a ponerle un bordado de dandelions (o dientes de león volando) muy sencillo con hilo negro de seda.
Siempre he visto estos trabajos utilizando tintes textiles, pero yo he probado a hacerlo con la pintura textil que normalmente uso para mis camisetas y otras prendas (la setacolor de pebeo) muy diluida en agua.

 He mojado y escurrido la camiseta con agua limpia. Después la he colgado en una percha y la he sumergido hasta la mitad en el agua coloreada. La he colgado a secar a la sombra de modo que la gravedad facilite que se acumule más color en la parte inferior. Si el efecto una vez seca es demasiado tenue, se puede repetir. En mi caso, como es pintura textil que se fija con calor, yo la planché antes de volver a sumergirla para que se fijara la primera capa. Igual al terminar, planchar insistentemente para fijar el color una vez seca.


Podríamos dejar la camiseta así, sólo sombreada. Yo quería añadir un bordado sencillo y le he dado mil vueltas al motivo... ¿Mariposas volando? ¿Libélulas?... al final me decidí por este bonito motivo. No recuerdo de qué página lo saqué y además lo edité para adaptarlo a lo que yo quería.

 Como siempre, un papel carbón para copiar, estirando la camiseta en mi tablero mil veces amortizado y a repasar con un boli de otro color para no dejar ninguna línea sin calcar.
Así queda el motivo calcado. Si no te atreves con el bordado, quedaría también muy bonito con el motivo a rotulador de punta fina.
 Ahora viene la parte más laboriosa, el bordado. Al final, utilicé el hilo de seda de color negro en lugar de éste rosa, y bordé con la técnica más simple que hay, el punto atrás o backstich.

Y así queda terminada. 
¿Te ha gustado? Quizá te apetezca intentarlo. 

Así al menos una entrada entra en el mes de mayo. Espero ser más productiva en lo sucesivo. Ya tengo en mente nuevos diseños de sandalias, bordados y un artículo que varias personas me han pedido sobre envoltorios de regalos originales. No te vayas muy lejos que pronto traeré nuevas cositas.

¿No huele ya a veranito? Pues feliz sol...

Besitos!!!



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viernes, 25 de abril de 2014

Pintar textiles II: Para Alicia de Mafalda

Hola!!
Seguimos con las pinturillas. Yo quería regalar una camiseta de Mafalda a la única persona que conozco a la que le gusta tanto como a mí. Una técnica fácil y resultona de personalizar una prenda es pintarla con rotuladores textiles. 
Cuando yo empecé a pintar camisetas, no eran muy comunes, pero ahora son fáciles de encontrar y hay muchas marcas. Éstos son los que yo he probado. El carioca es low cost, y el mejor es el pebeo. El color se fija muy bien y dura mucho y la punta es fina y suave. El faber castell para mí falla en eso, la punta es más rígida y gruesa, aunque el color también se fija muy bien. Como en color negro tenía el carioca y el faber castell, usé el segundo para este trabajo.
 Para pintar una camiseta monocroma, como había pensado yo, necesitamos pocos materiales:
  • La camiseta a pintar, que sea de algodón 100% o casi. Hay que lavarla si es nueva para quitarle el apresto que trae de fábrica.
  • El dibujo que queremos hacer impreso en el tamaño final y un pliego de calcar.
  • El rotulador o rotuladores si vamos a hacer el dibujo de varios colores.
  • Un tablero o cartón rígido en el que la camiseta entre y quede estirada.

Empezamos metiendo la camiseta en el cartón y sujetándola centrada y estirada con pinzas. Presentamos el dibujo la camiseta y lo sujetamos con cinta adhesiva por un lado. Lo levantamos con cuidado y ponemos debajo el pliego de calcar. Ahora toca pasar el bolígrafo por todo el dibujo. Mejor usar un bolígrafo de otro color. 

 Una vez calcado el dibujo, sólo queda pasarlo a rotulador. No es difícil, pero es recomendable practicar primero con una camiseta vieja para trazar con más seguridad. Porque para esto no hay goma de borrar ni typex.


Cuando el dibujo se seca, la tinta se fija con la plancha por el revés, sin vapor. En este paso yo insisto mucho, por si acaso...

¿Te gusta la idea?
Y en las puertas del último fin de semana de abril, al menos puedo decir... Objetivo conseguido!!!!
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sábado, 19 de abril de 2014

Pintar textiles I: el firmamento en un pañuelo

Lo sé... ando perdida otra vez. Y muy espabilada tengo que andar para cumplir mi propósito de hacer al menos dos entradas al mes porque ya hace casi uno que escribí la última. 
Este tutorial lo tengo en mente y en fotos desde hace dos semanas o más, pero quería hacerlo más completo y, un día por una cosa y otro día por otra... sigo igual y he pensado hacer una serie en lugar de un sólo tutorial y así quedará más completo.
Tuve una temporada en la que saqué mucho partido a la pintura de textiles. Se pueden pintar por decenas las camisetas que he pintado o "tutorado", así que podemos decir que tengo cierta experiencia en esto.
Hoy voy a explicar los recursos que conozco para pintar textiles con la técnica más fácil: el estarcido. Y como muestra, he pintado un pañuelo de cuello y tengo otros dos a la espera.
Mis materiales:
En primer lugar, las pinturas. He probado todas las que he encontrado. Las cuatro marcas se utilizan igual, se pinta sobre el tejido limpio y sin apresto, preferiblemente de fibras naturales, y cuando el dibujo se seca se plancha por el revés sin vapor, pasando la plancha caliente muchas veces para fijar el dibujo. Son pinturas al agua y no tienen casi olor, los utensilios se limpian con agua pero hay que hacerlo antes de que la pintura se seque. Además se pueden mezclar los colores para obtener diferentes tonalidades.
Para mí, la mejor sin duda es pebeo setacolor. Creo que es la más cara de las cuatro pero vale la pena. Tiene una extensa carta de colores que pueden ser transparentes (si pintas sobre tejidos que no son blancos se ve el fondo), opacos y preciosos metalizados. 
 Medio textil. Este producto es muy útil si tienes pinturas acrílicas que utilizas en  otros trabajos porque ahorras dinero y espacio. Además, si necesitas una cantidad muy pequeña de algún color puedes hacer incluso una gota. Se mezcla con las pinturas acrílicas en proporción 1:1 y la mezcla se aplica y fija igual que la pintura textil. Cuando se seca, se vuelve transparente mostrando fielmente el color original de la pintura. Yo lo compré en una tienda de pinturas y manualidades.
Medio 3d: Este producto, mezclado con las pinturas textiles en proporción 1:1, da al dibujo un aspecto en relieve al plancharlo. El efecto es muy divertido, sobre todo para motivos infantiles y sencillos.
Pincel de estarcido y esponjas: el pincel de estarcir se caracteriza por tener sus cerdas dispuestas cilíndricamente, de modo que aplicamos la pintura con golpecitos perpendiculares al tejido con las cerdas del pincel casi secas. También se utiliza la esponja. Hay pinceles de esponja como el de la foto en diferentes tamaños, o podemos usar esponjitas de maquillaje. 

Plantillas: podemos comprar plantillas ya hechas en las tiendas de pintura o hacerlas nosotros mismos con acetato de encuadernar (del finito) y un cúter. Aquí tengo una muestra de las dos modalidades.

 Troqueles: estos artilugios aparecidos recientemente al mercado pueden crear estupendas plantillas efímeras. El acetato no lo perforan pero el papel sí y la cartulina también. 
Mi pañuelo es de gasa arrugada viscosa 100%, color gris muy claro y moteado con purpurina dorada (muy sutil) así que decidí estamparle las estrellas de los troqueles en tres tonos de azul. En lugar de usar folios o cartulinas como plantillas, aproveché unas etiquetas adhesivas que me salieron mal al imprimirlas, ya que facilita mucho el trabajo que la plantilla se quede sujeta a la tela y tenía muchísimas estrellas que pintar. Después de probar en una camiseta vieja elegí las esponjitas de maquillaje para pintar. 
No tengo fotos del proceso, pero básicamente...
Despejé mi mesa todo lo que pude y preparé un gran tablero para sujetar el pañuelo en él lo más estirado posible, sujeto con pinzas. Conforme iba pintando, moví el pañuelo para apoyar la parte no pintada.
Troquelé las pegatinas. Como los troqueles tienen un tope, tuve que cortar las pegatinas en tiras para perforarlas.
Preparé las pinturas: en tres vasitos hice las mezclas de color para obtener los tres colores que quería. Es difícil calcular la cantidad pero es mejor pasarse un poco porque si te falta, hacer el mismo color otra vez es difícil. Si no acabas en un día, los vasitos se pueden cerrar con film transparente de cocina.
Me abastecí de gran cantidad de papel de cocina y trapos y me puse una camiseta vieja para no manchar una prenda que me guste.
¡A Pintar!
Pegar las pegatinas en el pañuelo (unas 20 o así) colocadas aleatoriamente. Mojar la esponjita en uno de los colores y escurrir muy bien en el borde del vasito. Con toques muy suaves, pintar cada estrellita sobre la pegatina. Es importante no aplicar mucha pintura de una vez, mejor dar más toques para que el color quede más intenso porque si se aplica mucha pintura los bordes se pueden estropear. Poner muchas pegatinas y tener tres esponjitas para los tres colores ayuda a avanzar más rápido. Cuando todas las pegatinas se han pintado se despegan con cuidado y se cambian de sitio. Así hasta terminar. Cuidado con los dedos al cambiar las pegatinas de sitio o al recolocar el pañuelo en el tablero, cualquier manchita se quedará.
Cuando la pintura se seque, planchar por el revés sin vapor, insistentemente para fijar la pintura. Y ya está... Un pañuelo diferente y único que además has hecho tú.

¿Te gusta? ¿Te animas a intentarlo?
Yo he paseado mi firmamento por Marruecos esta Semana Santa y tengo pensado otro diseño con mariposas...
Aprovechando lo poquito que queda os mando un besito!

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sábado, 22 de marzo de 2014

Mi primera muñeca

No... no es que nunca tuviera muñecas de pequeña, ésta es la primera que hago... de fieltro. Por fin he terminado este encargo, la verdad es que mi amiga Alicia ha tenido mucha paciencia conmigo porque hace mucho tiempo que me encargó este trabajo. Vio en casa de una amiga una muñeca de fieltro que se colgaba de la pared, en la que organizaba todos los accesorios para el pelo de su niña. Yo he hecho mi propia interpretación. Además me costaba hacerme a la idea de ponerle por piernas dos cintas en las que sujetar las horquillas tipo clip y no rellenarlas para que se vieran realistas... en fin, le he dado tantas vueltas! Al final usé como base este patrón que está en montones de páginas web y en pinterest (he sido incapaz de encontrar su autor) y he modificado sustancialmente el patrón para hacer el cuerpo, la cara y el pelo de mi muñeca.
Una vez la tenía hecha no sabía cómo vestirla. Tenía pensado hacerle el vestidito del estilo de los que aparecen en la imagen del patrón, pero con telas estampadas (que tengo un montón). Sin embargo, por haberse hecho tanto esperar, decidí hacerle el vestido de crochet... ¡menudo trabajazo! Pero me encanta el resultado. También le he hecho una flor de crochet para el pelo y unos zapatos con pulserita y botón.




Los bucles que tiene en los brazos sirven para colgar las diademas (se los he hecho de dos anchos para que pueda guardar diademas de diferentes grosores) y la cestita es para guardar las gomas y coleteros. 

Aquí puedes ver cómo he unido la anilla para colgarla. La cinta a la que está unida es de fieltro del mismo color del pelo y está puesta doble y muy larga, para que el peso de la muñeca se reparta y no se rompa.
Y aquí tienes un detalle del bolsito: en él puedes guardar gomas y coleteros y le da a la muñeca un aire un poco hippie.

Las piernas están pensadas para sujetar en ella las horquillas y clips. Son larguísimas y caben muchos modelos!
 Y en los brazos caben muchas diademas de diferentes anchos.

 La muñeca más alegre y coqueta se marcha mañana con Daniela. Espero que te guste mucho!!!


¿Te ha gustado? ¿Te atreves a hacer una? Puedes consultarme cualquier duda dejándome un comentario y si prefieres comprarla ya hecha puedes escribirme a lohehechoyo@gmail.com.

Feliz finde y besitos!!! 
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viernes, 7 de marzo de 2014

No matar al mensajero

Me hace gracia esa expresión. El mensajero no tiene la culpa de las malas noticias que porta, pero a menudo paga el pato. En este caso no hay malas noticias sino un "messenger bag" o bolso de cartero en español, que se quedó muy perjudicado por los picotazos de Aiko, le rompió todos los bordes y ya no estaba presentable.

Por otro lado, como resultado de otro de mis "experimentos", me había quedado un trozo de bufanda de rayas 100% lana que no quería desaprovechar, aunque era pequeño casi para cualquier reciclaje.
Así mi cabecita terminó uniendo las dos cosas y éste es el resultado...

 Y a continuación, el tutorial. Es difícil sacar buenas fotos en esta época del año. Anochece pronto y casi todas están hechas con luz artificial, tienen muchas sombras y los colores se han desvirtuado. Pero están bastante enfocadas y creo que el tutorial se puede entender perfectamente.
Como quería hacer la tapeta mucho más larga de lo que tenía el bolso originalmente, lo primero que hice fue descoser las hebillas. Para ello utilicé el descosedor del que ya os hablé en otro tutorial. Guardé la otra parte de los broches para después unirlos en la otra tapeta por dentro.

 El trozo de bufanda era cilíndrico (como un calcetín) así que le tuve que meter la tijera. Si vas a usar otra prenda (jersey que ha encogido, trozo de un pantalón... lo que se te ocurra) recorta un rectángulo que sea un poco más grande que la tapeta que quieres hacer. A mi me sobraban un par de centímetros por todo el perímetro.
 Como las piezas tejidas se deforman y son un tormento para coser porque estiran, la uní a un trozo de entretela termoadhesiva con la plancha, procurando que la pieza quedase lo más recta posible.
 Para forrar la tapeta usé inicialmente un hule gris, pensé que le daría cuerpo a la pieza y además al ser hule no se mancharía. Después no me gustó el resultado, asi que lo descosí y le puse un trozo de mi tela vichy blanco y negro que tanto me gusta. Corté un rectángulo del mismo tamaño y los encaré por los lados derechos, unidos con alfileres. A continuación dibujé sobre la entretela la forma que quería conseguir en la tapeta. Sujeté las dos piezas con muchos alfileres para que no se moviera y cosí un pespunte por la línea.
Después recorté los bordes y le di la vuelta. Después de plancharla por el derecho, la pieza quedó así.
 Por la parte superior, donde va unida al bolso, le marqué un dobladillo con alfileres y lo asenté con la plancha.
A continuación preparé un relleno que le diera cuerpo y rigidez a la tapeta. Sé que muchos bolsos tienen piezas rellenas de cartón. Para mí, tienen el gran inconveniente de que el cartón con el tiempo va perdiendo su rigidez, se dobla y se arruga. Además, si se moja sí que se acabó. Como tengo esa manía de guardarlo todo, tenía una tapa de encuadernación muy rayada que fue lo que utilicé para este fin.

La recorté para que quedase algo más corta que mi tapeta y con unos milímetros más estrecha que la misma. Una vez recortada, la introduje entre el vichy y la tela de rayas.
Como la tapeta original del bolso era mucho más corta que la nueva y no quería que añadiera más grosor, la recorté, dejando un par de centímetros para remeterlos en la tapeta nueva.

 La unión de las dos piezas fue lo más complicado. Intenté coserlas a máquina y también a mano... Imposible. El material del bolso es demasiado grueso y duro tanto para la máquina como para clavar muchas veces la aguja y que salgan puntadas regulares y bonitas. Así que hice uso de a socorrida pistola de cola caliente. Una vez pegada por dentro y por fuera, para asegurar bien la unión, le pasé la plancha insistiendo mucho en el borde.
Los broches originales del bolso venían remachados, así que no tenía forma de unirlos de nuevo tal y como estaban. Para poder coserlos como si fueran botones les hice unos taladros con una broca para metales de 2 mm. También está la opción de comprar unos broches nuevos, ponerle una correa con hebilla que es como siempre ha cerrado este tipo de bolsos o dejarlo sin broches.
Y aquí está el resultado desde dos ángulos diferentes. 

A mí, que soy muy autocrítica, me gusta bastante. Es cierto que le veo muchos defectillos, pero he recuperado un bolso que me gusta mucho y, además, me hace juego con una bufanda.
Se pueden sacar mil versiones, desde un recorte de tu camiseta favorita que ya estaba para el arrastre hasta unos cuadros granny tejidos expresamente para renovar el bolso. ¿Te animas?

Feliz fin de semana. Besitos!!

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jueves, 27 de febrero de 2014

El cumpleaños del blog olvidado

Sí... llevo casi un mes sin venir por aquí. Un mes muuuuy complicado para mí, con muchas cosas buenas y malas y muy poquito tiempo. Se me amontonan los proyectos y, mientras las reuniones y los exámenes sin corregir devoran mis tardes, apenas saco energía y tiempo para alimentar a dos pequeños agapornis que se han convertido en una extensión mía hasta que aprendan a comer por ellos mismos. Y así ha pasado un mes y he tenido muy abandonado mi blog, que ayer cumplió un añito y que es tan importante para mí.

Quiero volver a hacer dos o más entradas al mes y que sean originales y muestren cosas nuevas. Así que cerraré los ojos y soplaré fuerte fuerte las velas formulando este deseo...
Besitos!
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