lunes, 9 de junio de 2014

De rojo vivo

Como no todo iban a ser zapatos (aunque reconozco que me ha entrado una especie de "fiebre" por reciclar sandalias), en estos días he reciclado un pequeño neceser que guardaba para reutilizar la boquilla, tan de moda ahora. En lugar de separar neceser de boquilla, lo que hice fue una funda de crochet a medida que después he cosido encima con puntadas del mismo tono y muy pequeñitas. Como me encanta una vainica, le he puesto dos con un bies entrelazado para darle una nota un poco más alegre. Aquí está el resultado. También le apliqué una pequeña flor de crochet que le da un aire muy coqueto acorde con el estilo del neceser.
¿Quieres aprender a hacerlo? Todavía ofrezco talleres de crochet personalizados a tu horario y a tu nivel. No dudes en consultarme vía email.
Y por ahora eso es todo. En breve más zapatos y algunas otras cositas.
Feliz semana!!!
Besitos.


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martes, 3 de junio de 2014

La revolución del zapatero: renovación primaveral

Tal y comenté en mi última entrada, me ha entrado una especie de "fiebre" recicladora de sandalias. Y aquí está el trabajo realizado.


Les ha tocado el turno a estas sandalias de trenzas, porque hace ya unos días saqué la conclusión de que ya no daban más de sí... 


Destrozadas, pero destrozaditas!!! Me ha costado mucho aceptarlo porque son tan cómodas...


Y de las muchas ideas que me rondaban por la cabeza, dejando por una vez de lado el crochet, me encantaban estas preciosidades que me sirvieron de inspiración:

Obviamente, no era mi intención copiar el modelo, pero sí la idea de utilizar el nudo plano del macramé para realizar las tiras nuevas de mis sandalias.
Lo primero que hice fue descoser la costura que sujetaba la suela a la plantilla y las tiras. Al hacerlo me quedaron unas perforaciones en la suela que perfectamente podía aprovechar después.


Como las plantillas estaban tan estropeadas, utilicé unas nuevas que corté a medida y forré con un tejido estampado de los muchos que tengo para mis aplicaciones y bordados. De este paso no he hecho más fotos porque se hace igual que en este tutorial.


Así quedaron las plantillas ya forradas y superpuestas a las suelas de las sandalias. 


Y ahora toca hacer el empeine. Yo no sé cómo se llaman estas cintas exactamente. Se parecen al ante, pero son sintéticas. Las venden en mercerías, tiendas de materiales para bisutería y bazares.Existe una gama de colores amplísima. Yo ya las utilicé para personalizar un cardigan hace algún tiempo.



El nudo plano de macramé es algo muy sencillo. Existen muchos tutoriales en la red, en youtube o en fotos paso a paso, como éste, éste o éste. Como mi intención era coser la tira obtenida a la suela de la sandalia, opté por poner en el interior del nudo plano un cordón de algodón doble, que es fácil de pinchar con las agujas. Para sujetar el trabajo me apoyo en un viejo tablero de corcho con chinchetas.


 En total realicé cuatro tiras, dos de catorce centímetros del tono claro y otras dos de 21 cm del tono oscuro.


 Y ahora viene la parte más entretenida. Primero, ubicar las tiras en la sandalia con alfileres y probar que entra bien el pie, sin apretar pero bien sujetas. Una vez elegido el lugar donde se van a coser, uní ligeramente las tres partes, suela, plantilla y tiras, con cola caliente. Lo justo para poder coserlas con comodidad, sin que se escaparan o se movieran. Aproveché las perforaciones de la suela para coser con un hilo grueso de color gris alrededor de toda la sandalia, poniendo atención a pinchar en los cordoncitos de algodón de las tiras varias veces para que quedaran bien sujetos. Para esto, yo recomiendo una aguja no muy gruesa (pasa mejor) y un pequeño alicate para empujar y tirar de la aguja cuando los agujeritos sean más estrechos. Y por supuesto, es imprescindible del dedal.


Quería poner una tira alrededor del tobillo, pero de momento se van a quedar así. Lo mismo cualquier día de estos edito la entrada para poner alguna modificación.


¿Te han gustado? ¿Y te atreves a intentarlo? Ya sabes que si tienes alguna duda puedes dejarme un comentario en la entrada o escribirme un email.

Pronto más!

Besitos!
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sábado, 31 de mayo de 2014

La revolución del zapatero: las sandalias pacientes

Pues sí... han esperado más de un año pacientemente su transformación. Son preciosas tal cual, pero tan estrechas en la puntera que sólo le servirían a alguien con el pie muy muy fino. Por eso las liquidaron y yo... aproveché la oferta.

Realmente tengo poco que tutorar en esta transformación. Es igual que ésta de hace unos meses, con la única diferencia de que la tira de la puntera tiene otro diseño, también en crochet, formada por dos filas de puntos altos rematados con una hilera de dos cadenetas un punto bajo pinchado un punto sí y uno no. Al talón también le he puesto este remate.





Coser las piezas a la sandalia terminada es lo más arduo, pero es necesario para que queden fuertes. Así han quedado terminadas.

Y así, al final, alcanzo objetivos este mes de nuevo, en el último momento. Con las nuevas transformaciones de sandalias me ha picado el gusanillo y he empezado a revolucionar de nuevo en ese mueble lleno de viejas glorias que todavía tienen muchos pasos que dar.

Feliz finde!!! Besitos!!!
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viernes, 30 de mayo de 2014

Pintar textiles III: 50 sombras de dandelions

Y otra vez se me ha pasado un mes entero en blanco... 
Al menos, he terminado este proyecto que tenía a medias desde hace mucho tiempo. Mi primera camiseta "ombre". He visto muchas ideas de este tipo: en la calle, en las tiendas, en pinterest... tenía que animarme a probar y me apetecía combinar dos técnicas: pintar y bordar.
Partiendo de una camiseta blanca y básica, ya lavada para quitarle el apresto, voy a crear el efecto sombreado tanto en el cuerpo como en las mangas y voy a ponerle un bordado de dandelions (o dientes de león volando) muy sencillo con hilo negro de seda.
Siempre he visto estos trabajos utilizando tintes textiles, pero yo he probado a hacerlo con la pintura textil que normalmente uso para mis camisetas y otras prendas (la setacolor de pebeo) muy diluida en agua.

 He mojado y escurrido la camiseta con agua limpia. Después la he colgado en una percha y la he sumergido hasta la mitad en el agua coloreada. La he colgado a secar a la sombra de modo que la gravedad facilite que se acumule más color en la parte inferior. Si el efecto una vez seca es demasiado tenue, se puede repetir. En mi caso, como es pintura textil que se fija con calor, yo la planché antes de volver a sumergirla para que se fijara la primera capa. Igual al terminar, planchar insistentemente para fijar el color una vez seca.


Podríamos dejar la camiseta así, sólo sombreada. Yo quería añadir un bordado sencillo y le he dado mil vueltas al motivo... ¿Mariposas volando? ¿Libélulas?... al final me decidí por este bonito motivo. No recuerdo de qué página lo saqué y además lo edité para adaptarlo a lo que yo quería.

 Como siempre, un papel carbón para copiar, estirando la camiseta en mi tablero mil veces amortizado y a repasar con un boli de otro color para no dejar ninguna línea sin calcar.
Así queda el motivo calcado. Si no te atreves con el bordado, quedaría también muy bonito con el motivo a rotulador de punta fina.
 Ahora viene la parte más laboriosa, el bordado. Al final, utilicé el hilo de seda de color negro en lugar de éste rosa, y bordé con la técnica más simple que hay, el punto atrás o backstich.

Y así queda terminada. 
¿Te ha gustado? Quizá te apetezca intentarlo. 

Así al menos una entrada entra en el mes de mayo. Espero ser más productiva en lo sucesivo. Ya tengo en mente nuevos diseños de sandalias, bordados y un artículo que varias personas me han pedido sobre envoltorios de regalos originales. No te vayas muy lejos que pronto traeré nuevas cositas.

¿No huele ya a veranito? Pues feliz sol...

Besitos!!!



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viernes, 25 de abril de 2014

Pintar textiles II: Para Alicia de Mafalda

Hola!!
Seguimos con las pinturillas. Yo quería regalar una camiseta de Mafalda a la única persona que conozco a la que le gusta tanto como a mí. Una técnica fácil y resultona de personalizar una prenda es pintarla con rotuladores textiles. 
Cuando yo empecé a pintar camisetas, no eran muy comunes, pero ahora son fáciles de encontrar y hay muchas marcas. Éstos son los que yo he probado. El carioca es low cost, y el mejor es el pebeo. El color se fija muy bien y dura mucho y la punta es fina y suave. El faber castell para mí falla en eso, la punta es más rígida y gruesa, aunque el color también se fija muy bien. Como en color negro tenía el carioca y el faber castell, usé el segundo para este trabajo.
 Para pintar una camiseta monocroma, como había pensado yo, necesitamos pocos materiales:
  • La camiseta a pintar, que sea de algodón 100% o casi. Hay que lavarla si es nueva para quitarle el apresto que trae de fábrica.
  • El dibujo que queremos hacer impreso en el tamaño final y un pliego de calcar.
  • El rotulador o rotuladores si vamos a hacer el dibujo de varios colores.
  • Un tablero o cartón rígido en el que la camiseta entre y quede estirada.

Empezamos metiendo la camiseta en el cartón y sujetándola centrada y estirada con pinzas. Presentamos el dibujo la camiseta y lo sujetamos con cinta adhesiva por un lado. Lo levantamos con cuidado y ponemos debajo el pliego de calcar. Ahora toca pasar el bolígrafo por todo el dibujo. Mejor usar un bolígrafo de otro color. 

 Una vez calcado el dibujo, sólo queda pasarlo a rotulador. No es difícil, pero es recomendable practicar primero con una camiseta vieja para trazar con más seguridad. Porque para esto no hay goma de borrar ni typex.


Cuando el dibujo se seca, la tinta se fija con la plancha por el revés, sin vapor. En este paso yo insisto mucho, por si acaso...

¿Te gusta la idea?
Y en las puertas del último fin de semana de abril, al menos puedo decir... Objetivo conseguido!!!!
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sábado, 19 de abril de 2014

Pintar textiles I: el firmamento en un pañuelo

Lo sé... ando perdida otra vez. Y muy espabilada tengo que andar para cumplir mi propósito de hacer al menos dos entradas al mes porque ya hace casi uno que escribí la última. 
Este tutorial lo tengo en mente y en fotos desde hace dos semanas o más, pero quería hacerlo más completo y, un día por una cosa y otro día por otra... sigo igual y he pensado hacer una serie en lugar de un sólo tutorial y así quedará más completo.
Tuve una temporada en la que saqué mucho partido a la pintura de textiles. Se pueden pintar por decenas las camisetas que he pintado o "tutorado", así que podemos decir que tengo cierta experiencia en esto.
Hoy voy a explicar los recursos que conozco para pintar textiles con la técnica más fácil: el estarcido. Y como muestra, he pintado un pañuelo de cuello y tengo otros dos a la espera.
Mis materiales:
En primer lugar, las pinturas. He probado todas las que he encontrado. Las cuatro marcas se utilizan igual, se pinta sobre el tejido limpio y sin apresto, preferiblemente de fibras naturales, y cuando el dibujo se seca se plancha por el revés sin vapor, pasando la plancha caliente muchas veces para fijar el dibujo. Son pinturas al agua y no tienen casi olor, los utensilios se limpian con agua pero hay que hacerlo antes de que la pintura se seque. Además se pueden mezclar los colores para obtener diferentes tonalidades.
Para mí, la mejor sin duda es pebeo setacolor. Creo que es la más cara de las cuatro pero vale la pena. Tiene una extensa carta de colores que pueden ser transparentes (si pintas sobre tejidos que no son blancos se ve el fondo), opacos y preciosos metalizados. 
 Medio textil. Este producto es muy útil si tienes pinturas acrílicas que utilizas en  otros trabajos porque ahorras dinero y espacio. Además, si necesitas una cantidad muy pequeña de algún color puedes hacer incluso una gota. Se mezcla con las pinturas acrílicas en proporción 1:1 y la mezcla se aplica y fija igual que la pintura textil. Cuando se seca, se vuelve transparente mostrando fielmente el color original de la pintura. Yo lo compré en una tienda de pinturas y manualidades.
Medio 3d: Este producto, mezclado con las pinturas textiles en proporción 1:1, da al dibujo un aspecto en relieve al plancharlo. El efecto es muy divertido, sobre todo para motivos infantiles y sencillos.
Pincel de estarcido y esponjas: el pincel de estarcir se caracteriza por tener sus cerdas dispuestas cilíndricamente, de modo que aplicamos la pintura con golpecitos perpendiculares al tejido con las cerdas del pincel casi secas. También se utiliza la esponja. Hay pinceles de esponja como el de la foto en diferentes tamaños, o podemos usar esponjitas de maquillaje. 

Plantillas: podemos comprar plantillas ya hechas en las tiendas de pintura o hacerlas nosotros mismos con acetato de encuadernar (del finito) y un cúter. Aquí tengo una muestra de las dos modalidades.

 Troqueles: estos artilugios aparecidos recientemente al mercado pueden crear estupendas plantillas efímeras. El acetato no lo perforan pero el papel sí y la cartulina también. 
Mi pañuelo es de gasa arrugada viscosa 100%, color gris muy claro y moteado con purpurina dorada (muy sutil) así que decidí estamparle las estrellas de los troqueles en tres tonos de azul. En lugar de usar folios o cartulinas como plantillas, aproveché unas etiquetas adhesivas que me salieron mal al imprimirlas, ya que facilita mucho el trabajo que la plantilla se quede sujeta a la tela y tenía muchísimas estrellas que pintar. Después de probar en una camiseta vieja elegí las esponjitas de maquillaje para pintar. 
No tengo fotos del proceso, pero básicamente...
Despejé mi mesa todo lo que pude y preparé un gran tablero para sujetar el pañuelo en él lo más estirado posible, sujeto con pinzas. Conforme iba pintando, moví el pañuelo para apoyar la parte no pintada.
Troquelé las pegatinas. Como los troqueles tienen un tope, tuve que cortar las pegatinas en tiras para perforarlas.
Preparé las pinturas: en tres vasitos hice las mezclas de color para obtener los tres colores que quería. Es difícil calcular la cantidad pero es mejor pasarse un poco porque si te falta, hacer el mismo color otra vez es difícil. Si no acabas en un día, los vasitos se pueden cerrar con film transparente de cocina.
Me abastecí de gran cantidad de papel de cocina y trapos y me puse una camiseta vieja para no manchar una prenda que me guste.
¡A Pintar!
Pegar las pegatinas en el pañuelo (unas 20 o así) colocadas aleatoriamente. Mojar la esponjita en uno de los colores y escurrir muy bien en el borde del vasito. Con toques muy suaves, pintar cada estrellita sobre la pegatina. Es importante no aplicar mucha pintura de una vez, mejor dar más toques para que el color quede más intenso porque si se aplica mucha pintura los bordes se pueden estropear. Poner muchas pegatinas y tener tres esponjitas para los tres colores ayuda a avanzar más rápido. Cuando todas las pegatinas se han pintado se despegan con cuidado y se cambian de sitio. Así hasta terminar. Cuidado con los dedos al cambiar las pegatinas de sitio o al recolocar el pañuelo en el tablero, cualquier manchita se quedará.
Cuando la pintura se seque, planchar por el revés sin vapor, insistentemente para fijar la pintura. Y ya está... Un pañuelo diferente y único que además has hecho tú.

¿Te gusta? ¿Te animas a intentarlo?
Yo he paseado mi firmamento por Marruecos esta Semana Santa y tengo pensado otro diseño con mariposas...
Aprovechando lo poquito que queda os mando un besito!

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