sábado, 30 de mayo de 2015

Otra forma de disfrutar el crochet: mantoncillos de flamenca.


Lo sé, esta entrada llega con muchísimo retraso. Estos dos mantoncillos los hice para la feria de Abril, y estuvieron a tiempo. Fueron lucidos por el real y disfrutados por su dueña vestida de flamenca. No he encontrado el momento de reunir las fotos y publicar la entrada y, a estas alturas, tampoco he encontrado ni los patrones originales que usé ni la totalidad de las fotos que saqué. Espero que la información que facilite sea suficiente si te animas a hacerlos.
El primero está hecho a punto de red, un punto muy sencillo hecho a base de cadenetas.
Una vez alcanzado el tamaño deseado, se añade una puntilla al borde. De esta puntilla de enlazan los flecos. El tamaño depende de las preferencias personales. Éste mide 120 cm de extremo a extremo.


El patrón de la puntilla no lo conservo, en parte porque utilicé un gráfico que encontré y lo modifiqué levemente, pero creo que es fácil deducirlo de esta foto en detalle. Los flecos los corté de unos 30 cm de largo.
El segundo mantón lo hice a base de rosetones. El rosetón central sigue casi con fidelidad este gráfico, aunque omití las últimas vueltas.
Los demás rosetones (en total otros 6, más pequeños cada vez dos a dos) los fui inventando basándome en el patrón inicial y suprimiento puntos y vueltas para que cada vez fueran más pequeños pero crearan un dibujo más o menos igual y el borde final quedara igual también. Uní los siete rosetones a una sencilla puntilla calada y entre ellos los uní con cadenetas. Los flecos en este caso son de 50 cm.


Como ves, fue un trabajo lleno de improvisaciones y modificaciones, por ello es difícil tener un patrón y publicar un tutorial y por ello lo he ido retrasando más y más. Con esto no quiero decir que sea difícil, sólo es difícil explicarlo!
Y ya hoy se va mayo. La primavera vuela y yo voy pensando ya en proyectos más veraniegos.

Hasta pronto!!!
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lunes, 25 de mayo de 2015

De corazón, un árbol para Emma

Hola!!! Hoy vuelvo con otra toalla y un diseño muy diferente. Se trata de un regalo para una pequeña recién nacida. Este diseño, en lugar de formar una cenefa en el borde de la toalla, se queda en un lateral de la misma y llena un tercio de su altura. 





Como se trata de un regalo, la presentación, como siempre, cuidada al máximo.


Y siguen llegando encargos de toallas, a ver cómo será la próxima.
Buena semana!!!!
Besitos.
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sábado, 23 de mayo de 2015

De vuelta...


Hola!!! Ufffff cuánto tiempo sin venir por aquí. La última entrada fue sobre un jersey de lana!
Han sido unos meses muy intensos para mi, y aunque he hecho muchas cosas no he ido publicándolas y se han quedado ahí, en espera. Así que ahora tocan muchas entradas seguidas y, de ahora en adelante, volver a la actividad blogueril.
No vuelvo con un proyecto innovador, en absoluto. Vuelvo con una fórmula que ha demostrado ser el proyecto estrella de este blog, el encargo más habitual para regalar a bebés, niños o adultos (incluso para regalárnosla a nosotros mismos), la toalla de playa.
Esta toalla se va a Córdoba a dar la bienvenida a un recién nacido.
En ella se ha aplicado una cenefa con bordados en dos técnicas diferentes: aplicaciones a máquina y bordado a mano.
Como siempre, los hilos utilizados para este trabajo son hilos de seda, con ese brillito tan dulce que nos gusta tanto.
Y como nos encantan los detalles, ponemos muchísimo esmero en la presentación para regalo.


Las toallas prometen mucho este verano, ya hay algún que otro encargo más. Y es que esta primavera está siendo a ratos muy veraniega y nada mejor que un chapuzón para el calor.

¿Qué tal va tu primavera? ¿Con ganas de veranito? Espero que muy muy  bien y sobre todo muy creativa como la mía.

Hasta pronto!!
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domingo, 8 de marzo de 2015

Mil maneras de reciclar un jersey: otra vez con trenzas

Hola!!! Lo sé, llevo un mes sin venir por aquí y encima traigo un tutorial de un jersey de lana... voy tarde. Ya me lo he puesto un montón de veces. Con este tutorial ha pasado de todo. He perdido las fotos, una parte del proceso lo hice de noche y las fotos son pésimas... en fin, con mucho retraso llega otra manera de reciclar un jersey más abrigadita que el jersey del escote trenzado, que queda precioso pero con los hombros al aire hace un poco de frío. 
En esta entrada quiero enseñar dos cosas: una nueva forma de coser prendas de punto sin que estiren y sin el engorro de la cinta de carrocero por un lado. Por otro, otra idea para personalizar un soso cuello a la caja y que, además, quede abrigadito. Para este ocho de marzo de preprimavera sevillana no es muy necesario, pero hasta hace poquito lo ha sido e inevitablemente lo volverá a ser.

He partido de un jersey básico de lana de springfield, talla m, de chico. Cuando me lo probé me gustó el tono de azul, el largo y el género de la prenda. Nada más. Las mangas me quedaban muy largas, la forma del jersey se ajustaba a mi cadera pero me hacía bolsas en la cintura... nada que no se pueda arreglar. Tomando como molde un jersey que me gusta mucho marqué la silueta que quería obtener en el interior de la prenda.
Y ahora vendría la cinta de carrocero... pero no! No sé si recordarás que en mi entrada de la falda joya hablé de un set de prensatelas que había comprado. La verdad es que los prensatelas no traían mucha información. Yo me he tenido que buscar la vida para saber para qué sirven y cómo se utilizan. Sólo disponía de un nombre en inglés para cada prensatelas (algunos nombres repetidos aunque los prensatelas eran diferentes) De éste decía "knit presser". Indagué un poco y averigüé que es muy útil para coser telas finas y con caída. Tiene una pieza de goma que sujeta muy bien la prenda y evita que se deslice. Pero además, este prensatelas se levanta de la prenda y deja de sujetarla cuando la aguja está arriba.
Como Knit es punto o tricot de toda la vida y no perdía tanto por probar (la cinta de carrocero siempre está ahí) probé a coser el contorno del jersey con él, con un pespunte de 3mm. Y la costura quedó genial, nada estirada ni voleada. Perfecta. La foto no lo es, lo sé. El color del jersey ni siquiera se parece de lejos al de la foto.
Una vez probado el jersey, comprobadas las medidas y recortado el exceso de costura, vamos a arreglar esas mangas tan largas y a obtener un poco de lana para darle a este jersey otro aire. La técnica de sacar una parte de la prenda punto por punto la explico en esta entrada. De ese modo quité los puños y un poco de la manga al jersey. Los dos trozos obtenidos los ovillé con mucha dificultad para reutilizar la lana. Es difícil deshacer este tipo de prendas, el hilo no está apenas torcido y se rompe con facilidad. En este ovillito de nada hay cientos de nudos.
Con parte de esa lana y una aguja de crochet finita cerré los puntos abiertos en los puños, cogiendo alternativamente uno y dos puntos de modo que se volviera a formar un puño. Quedó así. En esta foto ya se aprecia la nueva forma del jersey después de ajustar la cintura.
Así se quedó el jersey algunos días. Y un día, con buena luz, le quité el cuello que traía. Este paso siempre me cuesta porque ese cuello es soso, pero viene perfectamente terminado. Y qué pasa si a mi el nuevo cuello no me sale bonito... jersey a la basura. Pero como quien no se atreve no aprende, fuera cuello.
Para hacer el cuello de este jersey quería hacer otro tipo de trenza. Después de dudarlo muchísimo me decidí por la trenza celta o trenza doble. Es una trenza de seis cabos, pero aunque lo parece, no es nada complicada. Puedes ver la explicación en este vídeo o en la página web tejiendo Perú. Yo monté 24 puntos de modo que 18 fueron para la trenza y tres de cada lado para las orillas. Medí el cuello que había quitado y tení justo esa longitud.
Una vez terminado y cerrado, cerré el cuello cosiendo punto por punto para unir los dos bordes.
Para unirlo al jersey encaré derecho con derecho y fui uniendo con el crochet las dos piezas por dentro. De ese modo la costura estira un poco y no salta al pasar por la cabeza.
Y así quedó terminado. 
Tengo otros dos jerseis del mismo tipo (cuello a la caja, corte masculino, lisos) en dos colores más para experimentar, pero de repente se ha venido el calorcito primaveral y me apetece más hacer otras cosas...
¿Qué será lo próximo?
Besitos.
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domingo, 8 de febrero de 2015

Klimt hacker

Hola!!! ¿Hay alguien ahí después de tanto tiempo?... La verdad es que es fácil despistarse y así llevo más de un mes sin venir por aquí. He hecho cosas pero no he podido subirlas: muy mala luz para hacer fotos y muy poco tiempo, además de un abrigo que estoy tejiendo para mi sobrina que se me ha atragantado y no hay forma de terminarlo. Hacer un tutorial con el esmero debido requiere mucho más tiempo que trabajar sin parar a hacer las fotos y colocarlo todo para que se vea bien. Sin embargo no me gustaba tanto cuando terminaba algo sabiendo que no lo iba a subir a mi blog. Espero ir retomando mi actividad blogueril porque tengo en la cabeza muchísimos proyectos.

Gustav Klimt es, sin duda, un icono en si mismo. Y algunas de sus obras también. La ambigüedad de lo que representan me captura. Siempre encuentro misterio. ¿Un beso de amor, entrega y pasión absoluta o la dominación y la resignación?

Este proyecto de hoy es el reciclaje de un bolso bandolera que me trajo mi amiga Alicia. Sé que algunas fotos son terribles, pero con luz artificial y siendo fotógrafa novel poco más podía hacer.
Aquí está el antes y después.

 
He partido de este bolso, que en esta foto tiene peor aspecto de su estado real de conservación. Tiene casi tamaño portafolios, por lo que me puede venir realmente bien para los viajes, cuando tengo que llevar encima casi un pequeño equipaje mientras me muevo por la ciudad.
Comencé descosiendo el vivo que remata la tapeta delantera. Me sobraban tantos bolsillos y cremalleras y además iba a sustituir el vivo.

Una vez descosido retiro la parte que no me interesa y me quedo con tres capas: un forro arriba, una capa de foamy en medio y otro forro abajo que tiene los velcros para cerrar el bolso.
El siguiente paso es preparar el dibujo. Me costó decidirme, pero como menos es más, elegí un detalle de "el Beso". Descentrar el motivo le aporta incertidumbre y misterio a la composición. Lo busqué con la mayor resolución posible y lo recorté al tamaño deseado. Imprimí con una impresora de inyección de tinta y papel fotográfico. Obtuve esta lámina en tamaño A4.

 Antes de plastificar, dibujé sobre la lámina las esquinas curvadas de mi tapeta y recorté un poco más adentro. Así al coser el vivo no agujerearé la lámina sino sólo el plástico. La lámina una vez plastificada queda así.

 Y una vez presentada sobre el bolso, así. Aunque el plastificado no es nada poroso y no iba a ser una unión duradera, pegué la lámina al forro con un adhesivo textil, más que nada para facilitar la costura ya que esta pieza no se puede hilvanar.
 Tampoco podía hilvanar el bies... lo solucioné con clips para papel que sujetaron el vivo al borde mientras hice el pespunte a máquina. No puedo decir precisamente que fuera coser y cantar, pero con un poco de paciencia y maña el pespunte se puede pasar.
 Y así queda. Como ves, el pespunte no perfora la lámina, sólo el borde plastificado.
 Podría haberme quedado aquí, pero me encantan los objetos llenos de detalles. "El árbol de la vida" es la obra de Klimt que más me gusta y quería que mi bolso llevase algo de ella. Las espirales que forman las ramas de este árbol, en el que una pareja se abraza ajena a la mirada suspicaz de otra mujer.
He impreso no pocos borradores del cuadro a diferentes escalas y he ido calcando partes al bolso utilizando un papel carbón amarillo. Además del frontal, la parte de atrás y los dos laterales, he pintado espirales en el frontal interior que queda a la vista al levantar la tapeta.
 He utilizado pintura textil setacolor de pebeo de color oro y dos pinceles, uno de ellos muy finito. Ya hablé de estas pinturas en la entrada del pañuelo de estrellas. Son fantásticas. Y no, no me llevo comisión ni nada. He probado muchas y estas son de lo mejor.
 El bolso terminado tiene un aire muy bohemio. No se parece en nada al punto de partida y todavía me estoy pensando si añadirle espirales también al asa.


Pensaba que pintarlo iba a ser un suplicio, pero nada de eso. Incluso en algunos momentos me he animado a añadir a mano alzada algunas espirales más que no estaban en el motivo original.

¿Te ha gustado? Desde luego, la luz que tenía para las fotos en el proyecto terminado era mucho mejor. Luz de mañana de domingo fría en casita.

Y ya, preparándome para el lunes, me despido hasta pronto.

Besitos!!!
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miércoles, 31 de diciembre de 2014

Mil maneras de reciclar un jersey: cambio de cuello.

Hola!!!! Sí, otra vez he estado desaparecida... y no por falta de actividad creativa. Se unen la falta de tiempo para elaborar entradas nuevas, la falta de luz para hacer buenas fotos cuando me pongo a trabajar y a veces también la imposibilidad de hacerlas. Encuentro la oportunidad de trabajar un ratito y si no tengo los medios para hacer las fotos, no puedo dejar pasar la oportunidad de trabajar un rato igualmente. 

De hecho, este proyecto tiene unas fotos de malísima calidad. Falta de luz, prisas, ir trabajando a ratitos en donde he ido pudiendo... sin embargo es un proyecto tan fácil y tan resultón que quiero mostrarlo por si te sirve de inspiración...

El punto de partida es un jersey de tricot fino en un precioso color terracota, de lana de merino al 80%. El pobre lleva mucho tiempo en el cajón porque el cuello que tiene aprieta demasiado para mi gusto. Me daba mucha pena deshacerme de él pero llevaba sin ponérmelo muchos años.
Cuando he vuelto a sacar la ropa de invierno he decidido que ya es hora de renovarlo de algún modo... me preguntaba si podría conseguir descoser el cuello sin estropearlo y deshacerlo para reutilizar su lana, creando con ella un cuello más cómodo y más bonito para mi jersey. Descoser el cuello era un paso delicado pero no difícil, sólo hay que hacerlo despacio, con cuidado y sobre todo, con buena luz. El jersey sin su cuello queda así.
 Después de descoserlo con cuidado, paso a deshacer el punto para aprovechar la lana. Para este paso me resulta muy útil mi ovilladora pero también se puede hacer a mano un poco más despacito.
 Con la lana que me quedó del cuello hice un cuello trenzado, modificando la línea del escote para darle la forma de barco. En principio pensé tejer la trenza completa, haciendo los cruces en el punto, pero hice una prueba y no me gustó mucho así que deshice y empecé de nuevo tejiendo tres tiras de 14 puntos, tejidas con agujas de 2,5 mm. Al tejerlas a punto de jersey, los bordes se enrollarán formando cordones cilíndricos. Como no sabía exactamente lo que me iba a rendir la lana, para no quedarme corta con la tercera tira y tener que deshacer y empezar de nuevo pesé la lana antes de empezar y tejí cada tira hasta gastar un tercio de la lana del ovillo. 
 Con las tres tiras obtenidas, que medían unos 80 cm, hice una trenza y cosí los extremos de las tiras formando un cuello cerrado. Para coser las tiras y que no se notara la unión utilicé una técnica llamada grafting. En esta imagen procedente de esta web explica muy bien cómo hacerlo.
Una vez terminada la trenza la hilvané al jersey para determinar por dónde cortar el escote. Este paso me suele dar un poco de miedo, pero las prendas de lana, una vez se han lavado algunas veces, se pueden cortar sin que se deshilachen o salgan carreras en el punto. Así que le metí la tijera y a continuación cosí el cuello al jersey con una hebra de lana que aún me quedaba. 
 Una vez cosido, le pasé una pasada de plancha suave para asentar la trenza (cuidado con este paso que el punto se estira y se deforma mucho). Y quedó así.
Me queda pendiente una foto un poco mejor y del jersey completo pero mientras, aquí tienes la idea para reciclar un jersey sin mucha dificultad. El proyecto admite muchas variantes: hacer la trenza con tres colores diferentes que combinen o contrasten con el jersey (incluso combinando diferentes materiales con la lana), hacer las trenzas más largas y abrir el jersey por delante realizando un cardigan o tejer otra forma diferente a la trenza para decorar el escote. Es un proyecto con muchas posibilidades!

Y como el año pasado, termino el año aquí, en mi blog. El 2014 ha sido un año complicado. No puedo decir que el balance sea malo pero he vivido cosas que preferiría dejar atrás para siempre. Por supuesto, me quedo otra vez con todo lo positivo, que es mucho. Este año omito la lista. Espero que sigas viniendo por aquí en 2015 y seguir compartiendo creatividad, ideas, proyectos...

Feliz 2015!!!!!

Besos...
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