domingo, 26 de mayo de 2013

Revolución de los zapatos... sandalias recicladas.

Como ya avisé, sigo transformando viejas glorias de mi zapatero. Después de varias temporadas, tenía unas sandalias mustang mil veces pegadas y despegadas, desconchadas y cuarteadas. Lo lógico hubiera sido ponerlas en la basura. Lo que he hecho yo es ésto:

¿Quieres saber cómo lo he hecho?
Primero despegué empeine, talón y plantilla a las sandalias, para aprovechar la cuña.

Después reuní los demás materiales que iba a necesitar: un cinturón de serraje que compré en unos saldos y nunca usé, troquelado, en verde oliva y unas plantillas de las que se recortan al tamaño necesario. Aunque no aparece en la foto, también busca una tela para forrar las plantillas y fliselina (cinta termoadhesiva para dobladillos)


También hilo de pescar, tijeras, hilo grueso y agujas, alicates finos, pegamento flexible tipo caucho y una lezna (a mí me la regaló un amigo guarnicionero, pero un punzón también puede servir)


Marcar el contorno de la cuña en la plantilla con un boli.



Pegar las plantillas a las cuñas. Yo usé pegamento supergen, no sé si otra cosa dará mejor resultado. Ya tengo las cuñas preparadas para diseñar nuevas sandalias. Este paso ha sido espinoso porque el cinturón era pequeñito y he ido diseñando la sandalia sobre la marcha, y tuve que replanificar por cortar mal un trozo y no tener más materia prima. Decidí poner una tira delante y las cintas por detrás atadas al tobillo. Ambas cosas las cosí a las cuñas porque es la única técnica con la que he conseguido suficiente resistencia al "tunear" calzado creando un nuevo empeine. La tira de delante (la de los dedos) mide 14 cm. Como podéis imaginar coser piel vuelta no es nada fácil así que usé la lezna de mi amigo Juan para hacerle una fila de agujeritos en los bordes y que así fuera más fácil pinchar. 


Hay que pinchar en la tira de cuero, la plantilla y la suela. Es bastante difícil que salgan puntadas bonitas e iguales. Poco después de empezar me arrepentí de no haber usado el hilo de nylon transparente, pero por no deshacerlo... quizá si me hago con una lezna con ojal me salga mejor (Juan... enrollate!)




Una vez cosido por delante, después de arruinar parte del material, decidí unir al talón las cintas que el cinturón traía. Aún no estoy muy convencida con esto, puede que lo cambie. Esta vez usé el hilo de nylon porque las puntadas quedan muy visibles. 


Y así quedan terminadas. Por detrás y de lado.



Aún me queda otro cinturón igual, en color caldera y otras sandalias con cuña para jubilar. ¿Me dais alguna idea?

Con el bajón del prelunes os mando ánimos y besitos!
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2 comentarios:

  1. Y qué te parecería coserlo todo antes de pegar la plantilla? Así se escondería parte del trabajillo...
    Incluso se podría coser la tira delantera colocando los bordes hacia dentro, para esconder el borde irregular... Lo único malo sería que al usarlas estarías pisando el "dobladillo", igual de incómodo que las sandalias baratas.
    Muy buena idea lo de forrar la plantilla pegando la tela! Si no es muy dura, puedes coserle una tira de biés de la misma tela, le da un acabado muy pro. Ya sabes que la diferencia está en los detalles ;)

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    1. Pues tu primera idea la he puesto en práctica varias veces en mi etapa prebloguera, pero las tiras de las sandalias sufren mucha tracción al caminar y despegan la plantilla de la suela. Yo no he encontrado ningún adhesivo que agarre fuerte la pieza. Ni barato ni caro.
      La segunda idea la apunto, me parece muy original y, además, me permite jugar un poco con colores y estampados. ¡Hay bies superbonitos!
      Gracias por tu aportación y espero que sigas viniendo por aquí. Yo he visitado tu blog y visualmente me ha encantado, pero no tengo ni idea de catalán...

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